Cirugia de Nariz Precio 2020 Argentina

Mi problema fue que desde niña se burlaban de mi nariz aguileña, me decían pajarraco, tucán. Todas esas burlas me ponían de mal humor, insegura. Y por esos motivos decidí hacerme la cirugía de nariz.

Al llegar a la adolescencia las burlas siguieron. Llegaba a casa angustiada, me miraba en el espejo y comenzaba a llorar. Eran días, momentos horribles. Hasta que un día tomé valor y le conté a mis padres. Me entendieron, me apoyaron. Me dieron plena confianza de mi decisión de querer operarme. 

Mi madre, a quién amo, me ayudó a buscar información en revistas, páginas de Internet. Hasta que hallamos a un profesional del tema. Acordamos una entrevista y ahí me saqué mis deudas. El médico muy amable me habló de lo importante de mi decisión. De lo qué sería la rinoplastia, algo que me cambiaría mi salud y bienestar en lo social. 

Llegó el día de hacerme la cirugía de nariz, mis padres me acompañaron. Lo importante de  su apoyo fue fundamental. Una vez en la sala de operación desperté, me habían anestesiado. No sentí nada. Ningún dolor. La recuperación con el tiempo fue exitosa.

Me sacaron las vendas. Mi nariz se veía perfecta. Seguí la recuperación. Mis padres me dijeron que feliz estaba y no era para menos. Mis amigos, y compañeros de secundaria ya no me hacían bromas. Me respetaban.  

A partir de ahí me sentí con confianza. Súper feliz. Mis notas en la escuela mejoraron. Mi seguridad era otra. Comencé a arreglarme más. Me sentía más atractiva. Hasta comencé a salir con un chico. Que me trata de maravillas. 

Te aconsejo, que a pesar de que es difícil poder tomar la decisión entre burlas y prejuicios. Que no bajes los brazos. Lucha y toma la decisión que yo tomé. Busca ayuda en las personas cercanas que te quieren y aman. Y verás como la cirugía de nariz cambia tu vida. Tus posibilidades de avanzar en la vida no tendrán límites. No dudes. Hazlo.


No hay comentarios:

Publicar un comentario